← Blog · Infraestructura · junio de 2026
Self-hosting vs nube: cuándo conviene cada uno
"Súbelo todo a la nube" se ha convertido en la respuesta por defecto. A veces es la correcta; otras, acabas pagando una cuota mensual creciente por algo que podrías controlar tú. No hay un ganador absoluto: depende de tu caso. Te lo planteamos sin dogmas.
Qué es cada cosa
Nube: usas infraestructura de un tercero (AWS, Azure, Google, o un SaaS) y pagas por uso o por suscripción. Self-hosting: ejecutas los servicios en infraestructura propia (un servidor en tu sede o alquilado), normalmente con virtualización (Proxmox) y contenedores (Docker).
Cuándo conviene la nube
- Cargas muy variables o picos puntuales (pagas solo lo que usas).
- Equipos pequeños sin perfil técnico para mantener servidores.
- Necesitas escalar rápido o llegar a varios países.
Cuándo conviene el self-hosting
- Datos sensibles que prefieres que no salgan de tu organización (clientes, vídeo, documentación legal) — privacidad y RGPD por diseño.
- Coste predecible: cargas estables donde la suscripción mensual se dispara con el tiempo.
- Control y sin lock-in: tecnología abierta, sin depender de la hoja de ruta ni de los precios de un proveedor.
- Casos con hardware específico (p. ej. visión por IA en local con GPU).
El punto medio: híbrido
En la práctica, lo más sensato suele ser híbrido: lo crítico o sensible en local, y en la nube lo que se beneficia de elasticidad. La clave no es la moda, sino tener copias verificadas, monitorización y seguridad en cualquiera de los dos sitios.
Cómo lo hacemos en Safety Capital
Montamos infraestructura propia y segura con Proxmox y Docker, con hardening, copias de seguridad probadas y monitorización; y te ayudamos a decidir qué tiene sentido tener en local y qué en la nube. Tus datos, bajo tu control y, a menudo, más barato.